miércoles, 2 de octubre de 2013

El día que apareció Leonid Afremov

Dicen que quieren que vuelva el sol. Dicen que la lluvia, el gris y los charcos en las esquinas los cansaron.

Es que ellos no lo vieron. Ellos no sonríen cuando las hojas lloran, y las luces crean siluetas y las siluetas danzan con el correr del agua. Ellos no quieren ver que los árboles no siempre están de pie, porque en el diluvio descansan en su reflejo.

Y las luces resplandecen, y los únicos que estamos parados somos nosotros.

A veces la verdadera felicidad es la que menos se ve.