viernes, 15 de noviembre de 2013

Y no vi que la corriente me tragó y me llevó hacia el medio de tu cuerpo


Esa mañana se despertó con la espalda mojada, pero creyó que había sido una mala pasada que le estaba jugando su inconsciente y siguió durmiendo, esta vez boca abajo.
La alarma sonó incansablemente, una y otra vez el mismo sonido de mierda que puede hacer un celular de 1814.
Se despertó y sí, tenía el pecho mojado, la espalda mojada, el pelo, los pies, las pupilas, hasta los tímpanos estaban mojados.
Es que estaba lloviendo torrencialmente, creo que desde las 2am, o quizás desde que nació, que fue más o menos a la misma hora. 
-El agua se debe haber filtrado- se dijo mirando el cielo. Lo que nunca supo es que la que llovía era ella y no el cielo, lo que nunca supo es que era su agua la que se filtró en las nubes, y no al revés. Lo que nunca supo es que ella fue la causante de ese diluvio que, al final, fue eterno.

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